Cebras cojas vs. Forrabolas – I

Se acabó lo que se daba, empieza el año escolar y, con él, todas las rutinas.

Está bien tener costumbres, estar organizado y saber lo que tienes que hacer en cada momento, pero a veces es un auténtico coñazo ceñirte a lo establecido.  Me encanta quedar con mis amigas -sólo chicas- y ponernos al día de lo que ocurre realmente en nuestras vidas.  Aunque sea tarea difícil juntar incluso a un par de amigas, una vez has quedado con ellas, te alegras, es muy gratificante y un gran desahogo.  Rompedora ráfaga de aire fresco en el día a día.

Todos tenemos nuestra vida y cada uno llevamos un estilo de vida.  Somos diferentes, pero hemos aprendido a querernos tal y como somos, lo que nos ha convertido en amigos.

En una de estas quedadas femeninas, una de mis amigas empezó a quejarse de su jefa.  Era la típica jefa explotadora hija de puta auto-colgadora de medallas ajenas que le hacía la vida imposible (en exclusiva).  Mi amiga no entendía nada.  Ella hacía bien su trabajo y, aparentemente, su jefa lo tenía todo:  inteligente, guapa, con buen tipo, simpática, con una carrera profesional prometedora, muchos amigos, etc.  ¿Por qué se portaba así de mal con ella?

Dos meses después (lo que tardamos en volver a vernos), nos contó que ya sabía el motivo de los maltratos de su jefa hacia ella: resulta que la bella y exitosa jefa con tipazo de infarto y millones de planes los fines de semana, estaba arrepentida y harta.  ¿Arrepentida? Si, estaba totalmente arrepentida de haber dejado a su novio, dos años atrás.  ¿Harta? Si, estaba hasta las narices de tener que salir  todos los fines de semana, sin poder quedarse en casa un sábado por la noche en pijama viendo un peli y comiendose una pizza o una hamburguesa porque sino tenía la sensación de ‘estar perdiéndose algo’.

Ante la imposibilidad de encontrar a su media naranja y ver que los años pasan, la repercusión fue un odio descontrolado hacia las mujeres de su edad casadas o con novio.  Con mi amiga, hicieron las paces. Hablando se entiende la gente y, muchas veces, es muy bueno hablar.  La comunicación es muy importante.

Justo en la mesa de al lado, teníamos a cuatro tíos solos de nuestra edad hablando de sus cosas y como no, a parte de fútbol, hablaron de tías.  Poniendo la oreja, resulta que son mejores las de veintitantos porque ‘no dan problemas’, se lo quieren pasar bien, que las saques y ya está.  No como las de nuestra edad que sólo están pensando en casarse y tener hijos, decía uno medio calvo y con barriga cervecera.

He llegado a una amplia conclusión que da lugar a nueva terminología: cebras cojas y forrabolas.  A partir de aquí, iré hablando de cebras cojas y forrabolas y cualquier comentario será muy bienvenido. Let’s dance!

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8 comentarios en “Cebras cojas vs. Forrabolas – I

  1. Te espero en Roma parà una quedada de las nuestras,comò en los viejos tiempos, la necesito! Que razon tienes, cambian nuestras vidas con responsabilidades,maridos,babies..y unos ritmoS que no te dejan ni respirar,la doble Cara de la moneda, te admiro por este tiempo q dedicas parà ti, q dedica s parà hacernos participes d tus momentos. Fundamental, sacar mas tiempo parà loisir et amusement. Mabrouk gordi, me encanta tu blog!

  2. A mi me encanta tu blog tritona y es q he llegado tarde pero q sepas q sigo siendo tu fan #1!!! NO a las cebras cojas!!!! y eso q soy una de ellas, 100%!! ya sabes las anécdotas q t voy contando de mis fines de semana y de los forrabolas q me encuentro por el camino!!!! buuuuufffff, que desconfort!!! espero ansiosa la siguiente entrega!!!! besitos

  3. Las cebras cojas son las jovencitas,no? que son forrabolas???
    Al final todos acaban pasando por el tubo….

    A mi tb me encantan las cenas solo de niñas, es donde realmente podemos hablar de todo lo que nos pasa y en casi todas las ocasiones , nuestros problemas, dudas etc… coinciden, me encanta y me ayuda!!!
    Por cierto, a ver si algun dia escribes sobre las parejas que llevan mucho tiempo juntos! Es mi caso , y creo que no se pueden perder las tradiciones, celebrar el aniversario de boda, o los dias que para la pareja son especiales, los cumples, el beso de cada dia cuando vuelves de trabajar, con los niños, el estres del trabajo y el paso del tiempo, parece que mucha gente deja de hacerlo y con solo una vez….. se pierde para siempre… es una pena…. como dice mi madre el agua se tiene que mover pq si no se pudre!

    venga dale a las teclas que lo haces muy bien!

    besos!

    1. Nooo!!! Las cebras cojas son las chicas de nuestra edad y los forrabolas son los chicos de nuestra edad. Ya lo irás cogiendo, porque este es el primer post sobre el tema. La historia es que, a partir de los 30 años empieza una crisis, pero que no tiene tanta fama como la de los 40 (que debe ser la pera…) y yo, que la estoy viviendo en directo, voy a ir tocando las diferentes ‘cebras cojas’ y ‘forrabolas’ que he detectado.

      Me encanta ese tema que me dices porque I agree totalmente y, hoy que hemos comido en casa de unos amigos, decían lo mismo.

      Mi madre me decía que si no se riegan las flores, se marchitan…

      Gracias por los ánimos, a ver si alguien más deja comentarios y propuestas como tú.

      ¡Petons a la family!

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