Suena el despertador

Duchada, peinada y acicalada, allá que voy a enfrentarme con la crisis.

Enciendo la radio, directa a la Máxima que es la única que me pone la pila y me hace reir por las mañanas.  ¿Para qué voy a escuchar noticias?  La Bolsa siempre se está cayendo, Nadal ya no gana y en fútbol siempre ganan los mismos, la política es catastrófica, por lo menos a mi no me convencen y todo es crisis.  Los emisoras de música están a full de anuncios y tengo un rato de trayecto hasta que llego a la oficina, lo dicho, directa a la Máxima.

Llego a María de Molina y ya están los limpia cristales de siempre y uno, concretamente, que se acerca, como cada mañana: ‘¡Que no me ensucies los cristales, que te lo digo cada díaaaaa!’… ‘No, no te doy nada, el que me va a dar a mi eres tú por mancharme el coche y sacarme de quicio de buena mañana.’… ‘Si, como cada mañana, estoy muy guapa y de mal humor por tu culpa.’…  Cada día es lo mismo.  En realidad, creo lo hace adrede (siempre es el mismo), porque en cuanto ve que mi coche se para cerca de su semáforo, viene como una bala.  No le importa que le pegue tres gritos, le pite, le ponga los parabrisas a toda pastilla y no le de ni un euro, porque le gusta hablar un rato conmigo y nos reimos.

Suena un tema que me lleva al pasado.

¿Te suena?  Seguro que si, ¡cómo me lo he pasado yo con este Gran Reserva!  Me viene a la cabeza la época de suplicar a mis padres que me dejaran media hora más o que, por favor, me esperaran en la esquina de la manzana de la discoteca y no en la puerta.  Lo mejor era cuando conseguías enredarlos para irte a dormir a casa de la amiga que estaba sin padres.  ¡¡¡Qué tiempos!!!

De pronto,  me doy cuenta de que trabajo en la calle del mítico Son Como Niños, el bareto al que iba a la salida de Bocaccio, cuando conseguía arañar algunos codiciados minutos o, directamente, me iba a dormir a casa de, casi siempre, una amiga.  Por aquella época, Pachá era como un sueño,  como mucho llegaba a Hanoi, un sitio que ahora no se si es un Textura o una tienda de ropa.  Hace poco he conocido a uno de los dueños de Kyoto, ¡me encantaba!.  ¿Y But?  También lo pasé en grande.

Ya he llegado, mi trayecto de hoy ha sido diferente.

Al final, todo vuelve… Ahora, en cambio, frecuento otros sitios, ya hablaré de ellos y  de sus personajes.  Me da para varios posts, ¡ja!

Anuncios

2 comentarios en “Suena el despertador

  1. A ti te paran en Maria de Molina cada día pero a mí en Iradier, llevo cinco años y la tia sigue ahí pidiendo.Desde que la ví saliendo de un bar con cuatro paquetes de tabaco,se le acabo la bicoca conmigo, y ahora la tía me dice que soy una maleducada,¿será posible? Es como un peaje,la cosa tiene delito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s