Empitonado de amor – parte 1

Dos años después, me he reconectado a mi súper blog para poder dejar un comentario en el MEGA blog de LuciaBe y me he encontrado con esto en el draft, ¿casualidad?  Ya que está, lo publico, viene al caso y además, habrá parte II.

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Llevo ausente desde el segundo trimestre el año.  Se me fue la imaginación, se me secaron las ideas, muda de letras.  ¿Porqué?  No lo se exactamente, pero creo que fue mi cambio hormonal.  He sido madre, sigo con las hormonas alteradas, pero estoy volviendo a mi ser.  No voy a escribir sobre el embarazo, ni el parto, ni de lo mona y superdotada que es mi hija ni nada de eso.  Los que son padres, saben de que va todo esto, lo que se siente y el gran cambio que significa en la vida de uno y, los que no son padres, pasan de estos rollos patateros, no es un tema de interés, ya lo sabrán y experimentarán de primera mano cuando les toque.

Todo lo ‘ñoño’ está muy hablado, pero hay otros temas que no lo están tanto o, por lo menos, a mi no me lo habían contado.  Yo voy y lo cuento, no se si es políticamente correcto hablar de estos temas, me da igual .  ¿Qué pasa con tu pareja cuando tienes un hijo?  Muchos creen que las parejas se unen mucho, pero en realidad desune mogollón.  Todo el cambio que supone tener un hijo desestabiliza la pareja, por eso quiero avisar.  Una vez llega el bebé, hay que seguir alimentando las brasas de la fogata, en la medida de lo posible, para que cuando la perlita tenga un año no se haya apagado el fuego y se acabe la historia sin comer perdices.   Cuantas parejas con hijos conocéis que parecen felices y son en realidad todo lo contrario, desconocidos con cero complicidad y cero conexión, cada uno con sus historias y ninguna en común.  Me niego rotundamente a tener una familia así.  Prefiero estar sola que con una momia al lado, pero claro, quien algo quiere, algo le cuesta,  Hay que currarse y mucho el after baby

Unos meses antes de que naciera mi bebé, una amiga me preguntó si pensaba darle el pecho o no.

– “Si, voy a intentarlo.  Me da un poco de miedo el tema de las grietas y tal, pero ya tengo Purelan por si acaso” le dije yo, toda resuelta.

– “Yo también me lo compré, pero no llegué a necesitarlo”, me contestó ella.

– “¡Qué suerte!  Espero tener yo también esa suerte”.

– “No es suerte Alba, son las pezoneras de plata“.

No lo había oído en mi vida, pezoneras de plata… ¿para qué?  La plata es antibacteriana y cicatrizante, por lo que previene y/o cura las grietas en los pezones.  Me faltó tiempo para hacerme con unas pezoneras de plata y completar mi lista de gadgets para mi futura maternidad.

Copas de lactancia de plata - SILVERETTE - AuparMargo

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2 comentarios en “Empitonado de amor – parte 1

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