Estilismo veraniego

Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo.  Ha llegado el temido momento del destape.  Menos mal que Rafa Nadal es súper campeón de los campeones y le visten con un poco más de gusto, porque el desfile callejero de hombres en tirantes y piratas, me horroriza, espero que amaine este año.

Entre los looks charnegos y la exhibición de carnes blancas y rollizas, confieso que tengo pánico.  La sensibilidad de lo bello y elegante es un don que no todo el mundo posee y debería democratizarse urgentemente para evitar que los meses estivales, sobre todo junio, se conviertan en la época del año donde más feos y feas se vean por la calle.  La cantidad de gente que veo mal vestida y completamente desfavorecida por la calle se duplica en verano.  Si, te lo prometo.  Al fin y al cabo, cuando hace frío no queda más remedio que taparse todo, sea bueno o malo.   Cuando te quitas el sayo, la gente se lo quita, tal cual y se queda tan fresca.  Pues mira, no, lo siento.  El sayo se quita con misura y con gracia.  No me vale ver pasear cuerpos semidesnudos que me hagan daño a la vista.  Voy a ser muy tajante en cuatro cosas que no considero aptas y no permitiría jamás en las ciudades , únicamente les doy una pequeña licencia en piscinas, playas, campos, gimnasios y polideportivos: shorts à ras- la- touffe,  chancletas de goma, chándales y musculosas.

No hablo de gordos, hablo de estética veraniega.

Yo no tengo nada en contra de los gordos, cada cual es libre de comer y pesar lo que estime.  Los gordos, son sólo gordos, no tienen porque ser ni gilipollas, ni feos o tienen que tener mal gusto a la hora de arreglarse.  Es cierto que a veces lo tienen más difícil, no hay muchos establecimientos con ropa bonita y tallas grandes.  ¿Porqué le ponen chorreras a las camisetas y no las dejan básicas, por ejemplo? Una gran mente pensante que yo conozco contestó:” ¿será para que se fijen en las chorreras y no en lo gorda que está la persona?”.  Pues si ese es el mismo razonamiento que usan los diseñadores de moda para tallas grandes, menudo percal…  Menos mal, que, poco a poco, van surgiendo marcas con gusto que permiten a las más gordis ir a la moda, con clase y mucho estilo.  COS me encanta por su austeridad sin adornos innecesarios, perfecto para encontrar atuendos más arreglados.  Violeta by Mango es más barato y tiene un poco de todo.  Para básicos, H&M no está mal del todo.  ¿A qué espera Inditex para una marca de tallas grandes?  Una tarde por estas tiendas que tienen desde la talla XS hasta la XXXL y cualquier gordita con un poco de gusto, sale vestida para todo el verano IDEAL de la muerte.

Lo mejor que tiene el verano son las terrazas, así que a disfrutar todos de la noche, bien vestidos por supuesto, copa en mano, buena tertulia y excelente música.

Os dejo con una de mis gorditas preferidas, siempre niquelada y con una letras que me rinden.  Esta, en cuestión, me hace llorar y ahora, que estoy más sensible, más. La classe.

 

Empitonado de amor – parte 2

Las pezoneras de plata…  ¡divino artilugio!  Busqué las copas de lactancia de las que me habló mi amiga por todas partes y nada, me costó dar con ellas porque aquí en España no las conocía ni el tato.  Finalmente me las enviaron desde Italia y pude completar mi to-do-list de futura madre.

Con la vorágine que se te viene encima con la llegada del bebé, la verdad es que las pezoneras se me olvidaron, hasta que volvieron a mi mente cuando empecé a notar molestias al alimentar a mi bebé.  Las probé antes de ponerme cremas y lociones que me repulsaban un poco tanto por su textura como por enfangar el ‘plato’ principal de mi hija.  Mano de santo.  Me puse las copas de lactancia y al día siguiente todo volvió a su ser y desaparecieron los dolores.

No sólo sirvieron para curarme y facilitarme lo que más deseaba en el mundo, sino que me ayudaron con el after baby

Es inevitable que te miren de reojo cuando llevas puestas las pezoneras, aunque las lleves por dentro, te tapes y no se vean, cuando asoman, parece que vas encorsetada en una faja de Gaultier que tan de moda puso la indiscutible reina del pop, Madonna y no las imitadoras que se prodigan.  Resulta que estas pezoneras también cicatrizan las heridas y/o fisuras de pareja, increíble ¿no???  A parte de las movidas post baby que surgen – todo el mundo las padece y el que diga que no, miente – los momentos íntimos, se quedan un poco tocados.  Hay varios motivos, nunca encuentras el momento, siempre estás pendiente del bebé, el cansancio, etc.  También está la libido de la mujer, o lo que es peor, el desinterés del hombre.  En cualquiera de los casos, esto no puede ser, se tiene que solucionar y reactivar la lambada del hogar.  El bebé es motivo de alegría, hay que animarse y darle salsa al nuevo miembro con buen rollo, risas y complicidad de los padres.

De todos es sabido que por el estómago se conquista a un hombre, pero cuando se trata de reconquista, la de tu marido, que ya te tiene más vista que el tebeo, pues es más fácil si lo haces, ejem, más directamente, ya me entiendes, atacando al núcleo.  Siempre he defendido que es mucho más sexy insinuar que mostrar, así que ataviada con las copas de lactancia, un pase por aquí y otro pase por allá, la vista se centra en ti y la fogosidad vuelve a rebullir en un pispás.  Voilà!  Déjate el sombrero puesto 😉

Por eso ¡las copas de lactancia de plata son el accesorio imprescindible de cualquier futura mamá!!!!!