El runnerismo en estado puro

Empieza el año, aunque no sea enero.  Es hora de volver a las rutinas y al orden.  Resulta que como yo me estreno con esto de la rentrée escolar, he querido empezar con una agenda nueva y no he podido porque no he encontrado una que empiece en septiembre.  A parte de la del teléfono, siempre me gusta tener una de papel, anoto otras cosas que surgen y quedan como recuerdos del pasado.  Antes sólo me gustaban las de Moleskine u Ordning & Reda, me costaban un ojo de la cara, pero realmente eran bonitas y buenas.  Las baratas eran horrorosas – ya sabes que las cosas feas me espantan-.  Ahora el low cost llega a la papelería haciendo posible que todo el mundo que quiera pueda llevar una agenda monísima y de calidad, en contra de los gurús de las nuevas tecnologías, que auguraban pronta muerte al papel.  Los holandeses Hema y los daneses Sostrene Grene no sólo tienen todo tipo de artículos de papelería ideales a un precio más que ideal, sino que tienen de todo para todo en casa.  Una especie de Tiger mejoradísimo.

Siguiendo con el orden, me dispongo a retomar el ejercicio físico.  Ni mancuernas ni elípticas son santo de mi devoción, como tampoco lo son los deportes individuales.  Barajo la posibilidad del pádel, el baile o alguna clase entretenida.  Yo lo tengo claro, pero lo de correr me acecha.  Todo el mundo corre, las calles están atestadas de corredores, cada vez hay más carreras y carrerinchis populares.  Dicen que correr está de moda porque es barato, es un deporte completo y estamos en crisis.  ¡La crisis del footing!  Yo detesto correr, me da flato, en invierno se me congela el cerebro y en verano me mareo.  No pienso correr, no lo he hecho nunca y no lo voy a hacer ahora.  Tengo fotos de muy pequeña animando a mi padre en maratones, mi hermano corre, mi marido corre, mi perra corre y mi hija es una corredora en potencia.  Yo no corro, lo digo ya.

Realmente voy a tirar por alguna clase que me entretenga y despeje la mente mientras copio al profe, desfogo, sudo (me encanta sudar porque creo que quemo más y realmente me estoy esforzando) y me voy tonificando.  Ponerme unos leggins y una camiseta, de estas de publicidad o la típica que te traen del Hard Rock Cafe de Kazakhstan que te va 7 tallas grande y al lío.   Lo del Quechuismo quiero y no puedo no me va, alguna cosa básica si, pero no el típico outfit flúor con el Kalenji en todo el medio, me MATA, honestly.  Prefiero el look austero de toda la vida.  Igual que confieso ser una tacaña en la vestimenta chandalera, para las zapatillas no lo soy, lo reconozco.  Me las gasto.

Volviendo al running, como me ha estado presionando todo el mundo con lo de correr, me he  estado fijando en los corredores.  Me permito la siguiente clasificación:

Los Kalenjis – Los que están empezando, son conservadores y se gastan 2 duros en equiparse.  Pero se lo pillan todo, hasta el botellón que va a la cintura por si se deshidratan durante los 10 minutos que corren. *** Te recomiendo que clickes en botellón si te quieres reír un rato 😉 ***

Los Fashionistas – También son novatos, probablemente no han hecho deporte en su vida, pero es una tendencia a seguir y las marcas de moda – no las deportivas – lanzan sus colecciones para hacer ejercicio y/o artículos para el deporte.  Icónica es la que va con el chandal de Chanel o short de H&M con top de Oysho o camiseta de The Hip Tee, gafas polarizadas, New Balance y reloj digital.  Suelen ser ellas y son las anti runners.

Los runners – Los que llevan corriendo el tiempo suficiente – o de siempre –  para saber que les gusta y le ven futuro, aunque la lesión les atormente constantemente la mente.  Desembolsan dinero en una buena equipación.  Generalmente, los que ya empiezan a tomárselo en serio tiran de las marcas más conocidas, tipo Nike, Adidas, Asics, pero a medida que se van metiendo más en el mundillo, se profesionalizan permitiéndose pijadas tipo Gore, Diadora, Brooks y cargándose de accesorios como son las pantorrilleras/musleras compresoras, mochilas, gps, etc.

Además, decir otra cosa, correr no es tan barato.  Si corres de verdad, no sólo se corre, hay que ejercitar todo el cuerpo y suele ser necesario un gimnasio y, en ocasiones, también un fisio.

 Os deseo una feliz vuelta al cole, trabajo o rutina.

Me pasaré por la Escuela de Danza de Victor Ullate o por Karen Taft a ver si me apunto a algo, me compro unos calentadores y me quedo como esta…

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Un comentario en “El runnerismo en estado puro

  1. ¡¡Muy bueno Alba!! Yo también odio correr, como mucho corro si se me escapa el bus o si hay fuego y no me gusta nada esa sensación de que me rebota el cerebro. Para mantenerme en forma prefiero el pilates, el senderismo o la natación al aire libre (detesto el olor a cloro y los bañadores marqui-paqui de las piscinas de los gimnasios). ¡Feliz rentrée a todos!

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