Black Friday

Vaya día…, para no salir.  Es el perfecto viernes negro para ver una peli de mal de amores que te hacen llorar, de estas que ves con kleenex, chocolate caliente, patatas fritas, magdalenas, pipas, coca-cola, manta, y lo que te pida el cuerpo, porque para eso estás en casa, para hacer lo que te da la gana.  Como encima hoy es Black Friday, si tienes que ir a trabajar, te pillas un moscoso y en paz, te quedas.  Total, visto lo visto, se podría decir que casi no es robar…

Red Friday, Merry Friday, Shopping Friday, Happy Friday, mejor que Black Friday que tiene connotaciones tristes, fúnebres, apagadas, oscuras, no motivan a la compra y, si hace un tiempo de perros como es el caso, peor.

Ocurre lo mismo con Grooming, me pregunto a quién se le ocurrió poner de moda la palabra Grooming a los temas relacionados con la cosmética masculina.  Es como súper cool hablar de Grooming, significa que estás puesto, a la última, entiendes de belleza y tal, pero ¿qué significa grooming?  Es muy fuerte, es repulsivo, es para que las revistas masculinas de moda y lifestyle se lo replanteen y valoren si realmente mola escribir la palabra grooming en sus páginas, ya sean de papel o virtuales, y encima lo relacionen con la belleza.  Hasta a mi me está dando repelús escribir tantas veces la palabra G en mi blog…

Prefiero Black Friday que G______G.

Aquí de lo que se trata es de vender y ya no saben cómo hacerlo, a parte de inventar vocablos en cualquier idioma para que suenen más fashion, días como hoy, las colecciones se anticipan más, en julio ya tienes los cuellos vueltos de mohair y las botas de caña alta, en enero los trikinis y shorts lucen en stockmans, descuentos, promociones, rebajas anticipadas, ventas privadas, 2×1, 3×2, úsalo toda la temporada y, si no te gusta, te devolvemos el dinero, etc.  Lo que sea necesario, pero ¡COMPRA, LLÉVATE ALGO, POR FAVORRRRR!!!!

Es una pena porque cuando realmente quieres un abrigo ya sólo hay gabardinas veraniegas y el salir de compras se ha desvirtuado.  Ya no sales de compras naturalmente, estás pendiente de las promociones, porque ya que estás dispuesto a gastar, no vayas a hacer el canelo y compres por 180€ lo que va a costar 150€  tres días después.  Ese día que hay alguna ofertilla de estas nuevas te va fatal ir a comprarte los botines, pero ya te las arreglarás…

Uuuuffff… ¿hasta dónde llegaremos?

Me ha leído mi editor y no me aconseja publicar, no le gusta lo que he escrito y dice que no tiene el estilo de siempre, ¿me estaré contaminando de alguna manera?  ¿estoy en Black Friday mood?

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